Te dicen que hagas
ejercicio, pero no te
explican cómo
En una consulta hay muchas decisiones que tomar y no siempre hay tiempo para explicar qué ejercicio hacer, cuánto o cómo adaptarlo a tu situación.
Al acompañar a personas con cáncer, vimos que muchas sabían que moverse podía ayudarles. Lo difícil era saber qué hacer, cuánto hacer y cómo adaptarlo a su situación.
En una consulta hay muchas decisiones que tomar y no siempre hay tiempo para explicar qué ejercicio hacer, cuánto o cómo adaptarlo a tu situación.
Fatiga, dolor, cirugía o nuevos síntomas pueden hacer que lo que te iba bien una semana ya no te sirva igual la siguiente.
“¿Esto es normal?”, “¿me estoy pasando?”, “¿debería hacer más?” Muchas preguntas aparecen en casa, cuando toca decidir qué hacer.
Después de una operación o durante el tratamiento es normal tener miedo. El problema es que ese miedo muchas veces te frena más de la cuenta.
Lo difícil no es solo tener una pauta. Lo difícil es llevarla a tu día a día, entenderla bien y mantenerla cuando la vida se complica.
En las semanas difíciles, tener apoyo ayuda a adaptar el ejercicio a cómo te encuentras, resolver tus dudas y saber cuándo retomarlo con más confianza.
Por eso creamos Eima Salut: para ayudarte a saber qué hacer, adaptarlo cuando sea necesario y conseguir que forme parte de tu vida.
Creamos Eima Salut para personas que no quieren que la vida quede en pausa y desean seguir cuidándose durante y después del cáncer, sin que el ejercicio se convierta en una carga más.
Por eso combinamos una primera valoración en casa con un seguimiento online: sabemos que el cansancio, las citas médicas y la vida diaria ya ocupan demasiado espacio.
Así podemos adaptar el ejercicio sin añadir desplazamientos innecesarios ni más carga a tu día a día.
